Wednesday, June 28, 2006

El canto a la libertad.

Los padres de Marina y Carlitos habían ido de compras a la feria dominical y al volver trajeron de regalo una jaula bastante grande, cubierta con un manto rojo, parecía algo misterioso.Desde la jaula tres aves hermosas y extrañas observaban a la familia en pleno.—Nos contó el vendedor que las han traído de la India, porque habían recorrido varios países como Egipto, China y Australia buscando pájaros y éstos fueron los que más les gustaron y su canto es maravilloso. —dijo la mamá—Pasaron los meses y a pesar del cariño y los cuidados que las aves recibían, jamás dejaron oír su famoso canto.Así que tanto los niños como sus padres estaban un poco desilusionados.Un día Marina y Carlitos, estando solos en la casa, decidieron jugar con las aves.Lo primero que hicieron fue cerrar todas las ventanas y abrir la puerta de la jaula.Una de las aves salió volando y se golpeó contra la pared , como si no viese.Las otras dos salieron de la jaula e intentaron un vuelo más lento.Los niños se reían, pero las aves estaban asustadas. Marina puso comida y agua sobre la mesa y las aves, ya más tranquilas, se acercaron a comer y a beber agradecidas.Luego levantaron vuelo, se posaron sobre un perchero y comenzaron a cantar.Era tan bello su canto, que Marina, emocionada, no pudo contener algunas lágrimas.Sin dejar de cantar, los pájaros regresaron a su jaula, ante la mirada maravillada de los niños. Este juego se repitió varias veces, hasta que un día Marina y Carlitos decidieron abrir las ventanas para que los pájaros salieran al parque.Con gran alegría las aves volaban, haciendo figuras en el aire, bajaban hasta donde estaban los niños, comían y bebían y seguían con sus juegos, brindando su canto, que además de la belleza habitual, transmitía una sensación de paz y felicidad.Tan entretenidos estaban que ninguno se dio cuenta de que los padres habían regresado y que estaban muy sorprendidos al ver en el parque tres aves idénticas a las suyas cantando con tanta fuerza, eran una melodía voladora.—¿Por qué será que nuestros pájaros no quieren cantar? —dijo la mamá. —¿No será que debieran estar en libertad?—No creo, tienen una jaula muy linda, comida, cariño; no, creo que no, —contestó el papá.—Pero al entrar a la casa y ver la jaula abierta y vacía comprendieron todo.Carlitos y Marina regresaron del parque y las tres aves que los seguían entraron solas en la jaula, como siempre.Desde aquel día, la jaula es aún más hermosa, ya no tiene puertas, es un refugio cuadriculado.Por las tardes, la familia se reúne en el parque y escucha con gozo la risa de los niños, el rumor del viento entre las hojas y a las aves que cantan felices. Su canto de alegría es un poema con plumas...están en libertad, todo a su alrededor es un paraíso de colores y ellas parecen tres amigos inseparables.

1 Comments:

At 8:24 AM , Blogger dadomenika said...

Encuentro una hermosa historia creada por mi hija.LLena de mensajes de amor, familia, y libertad.Bien lograda la historia a través de sus secuencias.

FELICITACIONES
ANDREA ROZAS, MAMÁ DE DOMENIKA GARAFULIC.

 

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